Durante la X edición del Seminario de Fotografía y Periodismo celebrado en Albarracín en 2011, Emilio Morenatti (premio World press photo ’11) impartió una de esas Masters Class que sabes que nadie quiere perderse y al igual que el año anterior con Walter Astrada, o vas con tiempo suficiente o es posible que la tengas que ver en otra sala por videoconferencia. Emilio entró en la sala apoyándose en una muleta, se sentó y pidió disculpas por la inconveniencia de dicha situación. «Estoy de baja, aun recuperándome de un accidente laboral» explicó escuetamente. En verdad, Morenatti iba empotrado con las tropas americanas en Afganistán, cuando una bomba explotó a su paso cerca de Kandahar. Perdió la pierna izquierda. No sé la razón, pero se me quedó grabada aquella frase, quizás por el compromiso que él asumía con su trabajo, quizás por la estoicidad con la que comprendía el riesgo que conlleva contar lo que ocurre en ciertas partes del planeta.

Chris Hondros, Tim Hetherington, Remi Ochlik o Gilles Jacquier, son sólo algunos nombres de reporteros gráficos asesinados en los últimos meses en conflictos bélicos. Se dice a menudo que lo primero que muere en una guerra es la verdad. Ni siquiera voy a entrar hoy en el concepto de libertad de expresión, que daría para un buen rato y sin tener que irme por desgracia demasiado lejos (ni en espacio, ni en tiempo), sino en el de la verdad. En la importancia de no apartarse, de no mirar hacia otro lado, de escuchar, de ver y de comprender lo que ocurre a nuestro alrededor. Como personas no debemos ni podemos apartar la mirada, soy de los que cree que debemos demandar siempre la verdad, de que no podemos quedarnos quietos, nos están mostrando lo que ocurre, no es justa nuestra indiferencia, porque hay mucha gente que se juega sus vidas por traernos la verdad.

“Cada minuto que estaba allí, quería volar. De ningún modo quería ver aquello. Dos opciones, darme la vuelta y correr o aceptar la responsabilidad de estar allí con una cámara.» James Nachtwey es uno de los reporteros gráficos más importantes e influyentes del planeta. Ha cubierto algunos de los conflictos más duros de las últimas décadas. «War photographer» es un documental que no sólo recoge su trabajo, sino su visión más personal del trabajo que realiza. Nachwey es una especie de dandy del fotoperiodismo, casi un místico, pero el respeto con el que trata todo lo que fotografía, hace que su trabajo se convierta en algo íntimo, algo que el interioriza y tal cual lo muestra. Pausado, analítico, elegante, transmite una calma difícil de encontrar en las situaciones en las que trabaja. Invitaros a que veáis este fantástico documental, sobre la obra y visión de este magnífico fotógrafo, auténtico ejemplo de compromiso.http://www.war-photographer.com/

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